Aumenta el compromiso ciudadano con el medio ambiente

09 junio 2020

  • En 2019, los españoles depositaron en los contenedores amarillos y azules un 8,1% más de envases con respecto al año anterior. Los contenedores amarillos fueron los que mayor crecimiento experimentaron, llenándose un 9,1% más que en 2018.

  • El año pasado, cada ciudadano separó un 13,9% más de envases ligeros para su reciclaje con respecto al año anterior. En el caso del contenedor azul, el crecimiento fue del 6,6%, separando cada asturiano 22,3 kg de envases de papel y cartón.

 
El reciclaje ha llegado para quedarse asentándose como una actividad más de nuestra rutina diaria. Según los últimos datos de Ecoembes, organización ambiental sin ánimo de lucro que coordina el reciclaje de envases en España, en 2019 los españoles depositaron un 8% más de envases en los contenedores amarillo y azul con respecto a 2018. En este aspecto, los contenedores amarillos fueron los que mayor crecimiento experimentaron, llenándose un 9,1% más que en 2018.
 
Los datos demuestran que los españoles se esfuerzan cada vez más por proteger el medio ambiente adoptando hábitos de consumo responsable y ejerciendo una acción ejemplificadora en materia de responsabilidad social.
 
¿Y… qué hay del reciclaje en Asturias?
 
Los asturianos confían en el reciclaje como una de las herramientas con las que contribuir al cuidado del entorno que nos rodea, consolidando esta práctica ambiental como la más extendida entre los hogares españoles. Tanto es así que, según los datos presentados por Ecoembes junto con el Gobierno del Principado de Asturias y COGERSA, el contenedor amarillo se sitúa como claro protagonista del reciclaje en la región.  Solo en 2019, los asturianos depositaron en los contenedores amarillos un 13,9% más de envases con respecto al año anterior. Como se puede observar, en este caso la cifra supera la obtenida a nivel nacional.  En cuanto al contenedor azul, el incremento experimentado en el reciclaje de esta fracción fue de un 6,6 % gracias a que cada asturiano separó 22,3 kg de envases de papel y cartón.
 
Fruto del esfuerzo colectivo de los ciudadanos asturianos el pasado año, se reciclaron un total de 18.994 toneladas de envases de plástico, latas, briks, y de papel y cartón, contribuyendo de forma significativa a las 1.505.661 toneladas recicladas a nivel nacional y, con ello, a evitar la emisión de 1,67 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera y el ahorro de 20,74 millones de m3 de agua, 6,36 millones de MWh de energía y 1,5 millones de toneladas de materias primas.
 
Los datos alcanzados en 2019 revelan que el uso del contenedor amarillo se ha incrementado un 41% en el Principado. Estos datos transmiten esperanza y demuestran que el compromiso de la sociedad asturiana con el reciclaje sigue una tendencia ascendente.
 
El reciclaje: un hábito más en nuestra rutina diaria
 
Conocemos los beneficios que supone reciclar en nuestra vida diaria. Sabemos que el reciclaje es una de las actividades que podemos hacer en nuestro día a día que, a la par que sencilla, es extremadamente gratificante para cualquier miembro de la familia ya que incluso los más pequeños pueden participar.  No solo ganamos como personas, le otorgas vida al medio ambiente. Pero ¿alguna vez te has parado a pensar cuáles son las consecuencias de no reciclar? ¿Te haces una idea de lo que podría pasar?
 
El renombrado cambio climático no es solo obra de la contaminación producida por vehículos e industria proveniente de todo el globo, sino también procede de los productos no reciclados que amenazan con poner en grave riesgo el medio ambiente.
 
No realizar esta simple práctica conlleva una serie de consecuencias realmente graves para nuestro entorno tal y como lo conocemos. Además debemos tener en cuenta que en estos momentos el planeta se enfrenta a varios retos, no solo el ya mencionado cambio climático, hay que tener presentes la contaminación, el agotamiento de los recursos naturales, la deforestación de los bosques, la preocupante pérdida de biodiversidad…entre muchos otros.
 
Algunas de las consecuencias más notorias de no reciclar son: la generación de problemas de contaminación y falta de espacio junto con el consecuente empeoramiento de la calidad del aire que deriva en problemas de salud en la sociedad, la desaparición de los recursos naturales, el aumento de la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera y la desaparición de ecosistemas. Solo hemos citado algunas de las posibles consecuencias que podrían producirse de no poner nuestro granito de arena a la hora de realizar esta práctica.
 
Afortunadamente, tanto en nuestro país como en la comunidad asturiana cada vez son más los hogares que realizan con esmero una correcta separación de sus residuos. Decir, que este logro ha sido posible gracias al trabajo individual de los ciudadanos y, a su vez y en gran manera, a la colaboración de ayuntamientos y empresas, que persiguen la mejora continua y la transición hacia el residuo cero.
 
A pesar de que desde los inicios del reciclaje se han tenido que superar un sinfín de obstáculos, la concienciación de las familias actualmente se podría definir como ejemplar destacando la labor de los niños quienes han crecido con el reciclaje como una tarea más de las labores de hogar y que han asumido esta práctica de forma natural como algo común en su vida. En gran medida es posible gracias a la cifra elevada de contenedores repartidos por puntos estratégicos de la región y las facilidades que ofrecen las empresas que actúan en el ciclo del reciclaje.
 
Actualmente, se dispone de 10.266 contenedores amarillos y azules en Asturias (210 más que en 2018), así como en los distintos puntos de reciclaje como los hospitales Vital Álvarez Buyas y el Universitario Central de Asturias; los 374 nuevos establecimientos Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) en Asturias que comenzaron a separar sus envases el pasado año, mostrando su compromiso con el medioambiente y con los consumidores; los centros públicos, como la Universidad de Oviedo, que también separan en sus instalaciones gracias a la instalación de más de 1.200 papeleras.
 
Un resultado obtenido por el trabajo de toda la comunidad: los motores del cambio
 
Reciclar es una tarea ardua que requiere del esfuerzo de dos grandes motores: la sociedad en su conjunto y las empresas e instituciones que trabajan para hacerlo posible. En este punto, la labor desarrollada por las administraciones locales asturianas, de la mano de COGERSA es crucial para lograr la concienciación de los ciudadanos mediante la realización de campañas de sensibilización y la adopción de distintos proyectos y acciones que giren en torno a esta materia. A su vez, Ecoembes trabaja apoyando a estos motores en cada una de las fases del ciclo del reciclaje.
Siguiendo este hilo, entre las acciones realizadas debemos destacar nuestra labor, el de la Cátedra COGERSA de Economía Circular de la Universidad de Oviedo, a la hora de promulgar los principios de educación medioambiental y reciclaje incluso en la educación universitaria y su valor para formar una sociedad rica en valores sostenibles y comprometida para lograr un futuro más próspero.
 


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