Microplásticos: causas, efectos y soluciones

10 abril 2021

Desde mediados del siglo pasado el empleo de los plásticos ha experimentado un crecimiento exponencial, siendo hoy el tercer material más empleado por el hombre solo por detrás del acero y el hormigón. 

Se estima que al menos el 60% de todos los materiales plásticos producidos hasta la fecha han terminado en un vertedero o directamente en la naturaleza, donde la exposición a la radiación ultravioleta, el oleaje y la atmósfera han acelerado su degradación, fragmentándolos hasta generar partículas menores de 5 mm consideradas dentro de la categoría de los microplásticos. 

Además, existen otras fuentes de generación de microplásticos como son: el lavado de prendas sintéticas, el desgaste de los neumáticos o los microplásticos agregados intencionadamente en multitud de productos de limpieza, cosmética y pinturas.


Una vez en el medio ambiente, los microplásticos no se biodegradan. Se acumulan en los organismos de los animales, incluidos peces y mariscos y, en consecuencia, también son consumidos por los seres humanos. La exposición a los microplásticos en estudios de laboratorio se ha relacionado con una serie de efectos ecotóxicos y físicos en los organismos vivos.

Es por eso por lo que la Comisión Europea solicitó a la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) una restricción sobre el uso de microplásticos en los productos comercializados en la UE, que previsiblemente será aprobada este 2021, esta medida acompaña a la prohibición, ya existente, de algunos plásticos de un solo uso (bastoncillos, pajitas, platos, etc.). 

Con todo ello se pretende evitar la generación de 500.000 toneladas de microplásticos en los próximos 20 años mientras se sigue investigando sobre sus implicaciones en la salud de las personas y la calidad de los ecosistemas.

Fuente: [ECHA]


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